El proceso define la esencia de cada taza. En Kape Kiana trabajamos solamente con procesos natural y honey; procesos que permiten resaltar la dulzura, el cuerpo, la acidez y los matices únicos en cada variedad.
El tueste es un arte que tratamos con respeto, paciencia y precisión. Cada lote es cuidado de manera experta para resaltar notas frutales, florales o achocolatadas, y así ofrecer una experiencia de café de especialidad memorable y que sea buena para tu salud .
Más que un proceso técnico, es un compromiso: honrar el grano desde la cereza hasta la taza, respetando su carácter y transformándolo en una experiencia sensorial.
En Kape Kiana creemos que el café no solo se cultiva: se vive, se cuenta y se comparte.
Cada taza guarda un relato: el esfuerzo de quienes trabajan en el cafetal, la inspiración de mujeres valientes que nos antecedieron, y la experiencia de quienes disfrutan nuestro café alrededor del mundo.
Este espacio celebra esas voces y memorias:
• Testimonios de clientes que encuentran en una taza un recuerdo, un abrazo o un momento especial.
• Frases y reflexiones que honran la fuerza de las mujeres y la unión de las familias.
• Historias visuales: pequeños videos, fotografías y anécdotas de nuestra comunidad.
El cuidado no se queda en la finca: también pensamos en las personas que viven dentro de ella y hacen todo esto posible. Hemos aplicado la psicología del color en las viviendas de nuestros trabajadores y personas que habitan dentro d la finca pasando de tonos oscuros y pesados a colores claros con marcos blancos. Este cambio ha mejorado los espacios de vida, generando un ambiente más positivo, luminoso y digno para las familias.
Cada taza de nuestro café nace de este esfuerzo: un café cultivado con conciencia, resiliencia y respeto por la tierra, el agua y las personas. Y se podría poner como un botón que diga : Descubrí nuestro compromiso y de ahí lanza a una galería de fotos